Viernes 29 de enero de 2021 | Hogar | 370 Visitas

¿Qué potencia deben tener los radiadores según los metros de cada estancia? Consejos para ahorrar energía.

¿Qué potencia deben tener los radiadores según los metros de cada estancia?
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Existen varias fórmulas para hacer un cálculo aproximado de la potencia calorífica que se necesita para calentar cada estancia de nuestra vivienda si no tienes calefacción central. Para realizar el cálculo de los Vatios (W) de calefacción eléctrica que va a necesitar tu vivienda, desde Pisos And Co. te proponemos que realices esta sencilla operación. Coge papel, lápiz y calculadora porque tendrás que trasladar los valores de cuatro variables a la fórmula de cálculo: la superficie de la estancia (m2), la orientación de la vivienda, su nivel de aislamiento y la zona climática en la que se encuentra (el resultado de la fórmula de cálculo será aproximado e indicará la potencia en vatios que necesita tu vivienda en calefacción. Esta ecuación puede tener una variación de entre 64 w/m2 hasta 125 w/m2).

 

Calcular calefacción por metros cuadrados

Para calcular la potencia de calefacción que necesitaremos por metros cuadrados (en W), plantearemos la siguiente fórmula de cálculo que será válida para estancias con una altura menor de 2,5 metros cuadrados:

Potencia requerida (W)= AxBxCxDx85

A = Metros cuadrados de la estancia a calentar

B = Orientación. De la orientación de la vivienda depende que reciba una mayor o menor cantidad de luz solar. Una casa con orientación Sur siempre es más soleada y por tanto, está más caliente. Así, elige entre cuatro opciones y transfiere el dato a la fórmula:

Norte: (VALOR = 1,12)   Sur: (VALOR = 0,92)   Este: (VALOR = 1)   Oeste: (VALOR = 1)

C = Aislamiento. El aislamiento es básico para determinar una mejor o peor eficiencia energética de un edificio. Una vivienda con carente de aislamiento sufrirá pérdidas de calefacción y por lo tanto de energía. A menor aislamiento, mayor consumo de calefacción. Sabido ésto, elije entre estas tres opciones:

Buen aislamiento: Ventanal doble y tabique doble (VALOR = 0,93)
Asilamiento sencillo: Ventanal sencillo y tabique doble o ventanal doble y tabique sencillo (VALOR = 1)
Sin aislamiento: Ventanal sencillo y tabique sencillo (VALOR = 1,10)

D = Zona climática. El Código Técnico de la Edificación establece las zonas climáticas en las que se divide nuestro país identificándolas mediante una letra en la división de invierno y un número de verano. Como estamos realizando un cálculo de calefacción eléctrica, nos referiremos a las zonas climáticas en invierno.

Consulta en el mapa que sirve de encabezado de este post la zona climática en la que se encuentra tu vivienda y aplica su valor a la fórmula:

Zona A: (VALOR = 0,88)   Zona B: (VALOR = 0,95)   Zona C: (VALOR = 1,04)   Zona D: (VALOR = 1,12)   Zona E: (VALOR = 1,19)

Pongamos como ejemplo el cálculo de una habitación de 20 metros cuadrados situada en Coruña, con orientación sur y un buen aislamiento. La fórmula quedaría de la siguiente forma:

20 x 0,92 x 0,93 x 1,04 x 85 = 1.513 W (1,513 KW)

 

Necesidades térmicas de una vivienda. Factores a tener en cuenta

Para efectuar el cálculo de las necesidades caloríficas de una vivienda, deben determinarse las pérdidas de calor por transmisión en paredes, ventanas, suelo, techo, puertas y las pérdidas por infiltraciones de aire para cada uno de los locales que componen la vivienda.

Además, deberá añadirse unos suplementos por orientación norte, intermitencia y por dos o más paredes al exterior. Para facilitar y determinar, de un modo rápido y aproximado, la potencia calorífica de una vivienda, es importante tener en cuenta distintos factores, como son:

Factor A: Base en W/m². El factor varía en función del uso al que se destina la habitabilidad del local, del emplazamiento en el contexto del edificio y del régimen de calefacción que se utilice en la edificación. No es lo mismo vivir en un primer piso que en un quinto.

Factor B: Coeficiente corrector, se aplica en base a la temperatura de cálculo en el exterior del edificio a calcular.

Factor C: Factor que regula las necesidades a partir del tipo de construcción, basándonos en la antigüedad del edificio.

De esta forma, uno de los métodos más eficientes para calcular las necesidades térmicas de nuestro hogar, consiste en multiplicar la superficie del local (habitación) por estos tres factores, variables en función de las características y situación de la vivienda.

 

Consejos para ahorrar energía en casa con su sistema de calefacción

Revise los aislamientos de ventanas y persianas. Una medida muy eficiente es instalar sistemas de doble ventana (o, al menos, el doble acristalamiento), ya que reducen prácticamente a la mitad la pérdida de calor con respecto al cristal sencillo. Procure asimismo que los cajetines de las persianas no tengan rendijas y estén convenientemente aislados. Colocar cortinas gruesas también ayuda a mantener el calor.

Una vivienda mal aislada necesita más energía; pequeñas mejoras en el aislamiento entre muros pueden conllevar ahorros energéticos y económicos de hasta un 30% en calefacción.

Aunque la sensación de confort sea subjetiva, se puede asegurar que, en invierno, una temperatura de entre 19ºC y 21ºC es suficiente para la mayoría de personas. Por la noche, basta tener una temperatura de 15ºC a 17ºC para sentirnos bien. Por cada grado que aumentemos la temperatura, se incrementa el consumo de energía aproximadamente en un 7%.

Para los sistemas de caldera y radiadores de agua caliente, un procedimiento sencillo para mantener la temperatura deseada en cada una de las habitaciones consiste en la instalación de válvulas termostáticas sobre los propios radiadores.

Es conveniente apagar la calefacción durante la noche, salvo en zonas muy frías, y hacer vida en la parte de la casa en la que de el sol. En aquellas habitaciones que sean menos utilizadas, se puede bajar la temperatura o incluso apagar o cerrar el radiador.

Si se ausenta por unas horas, reduzca la posición del termostato a 15ºC (la posición "economía" de algunos modelos corresponde a esta temperatura), y si va a dejar la vivienda por unos días, apágela.

Para ventilar completamente una habitación es suficiente con abrir las ventanas alrededor de 10 minutos: no se necesita más tiempo para renovar el aire y se malgasta energía.

Las calderas deben someterse a revisiones periódicas. Es aconsejable una revisión anual al inicio de la temporada de calefacción. Una caldera sucia tiene dificultades para la combustión y, por tanto, consume más y lo mismo ocurre si no sacamos el aire de los radiadores periodicamente. Un mantenimiento adecuado le ahorrará hasta un 15% de la energía.

Procure no tapar ni obstruir los radiadores para aprovechar al máximo el calor que emiten. En el caso de que estén situados en huecos u hornacinas, es importante colocar elementos reflectantes detrás de los mismos.

La ventaja de la bomba de calor con respecto a otros sistemas eléctricos es su alta eficiencia: por cada kWh de energía consumida se transfiere entre 2 y 4 kWh de calor. Además, la bomba de calor no sólo permite calentar la vivienda sino también enfriarla.

Hay que tener en cuenta que el calor en la vivienda fluye desde las habitaciones calientes hacia las más frías, y desde abajo hacia arriba. En promedio, el calor de la casa se pierde por las siguientes vías: paredes (35%); techo (25%); rendijas normales (15%); piso (15%); ventanas (10%). Una rendija o hendidura anormalmente grande puede aumentar mucho la proporción de calor perdido por esa vía.

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